Testimonio de Adelina

testimonio de adelina

El tiempo de Adviento es ya muy significativo para mí, pero este año ha sido algo especial porque he tenido la oportunidad de iniciarlo en el Centro Misionero Verbum Dei de Siete Aguas y ha sido un verdadero regalo.

A la llegada sentí que todo estaba preparado con esmero y dedicación, como especialmente diseñado para cada uno de los que participamos.

Abrimos nuestros corazones presentando nuestras necesidades más profundas. Yo llegué con la alegría de vivir esta preparación, pues a pesar de llevar años decidida a vivir el verdadero Amor como auténtica cristiana, no sabía que el Adviento era un tiempo tan valioso. ¡La ignorancia de conocer solo por encima las fiestas navideñas!

Durante los cuatro días que duró el retiro aprendí algo que no quiero olvidar: tratar con Jesús cada inquietud, cada pensamiento, cada preocupación, y preguntarle como al mejor de mis amigos: "Señor, ¿tú esto cómo lo ves? ¿A ti qué te parece?"

En mi ofuscación estaba dedicando tiempo a la oración, creyendo que le hacía partícipe de mi vida, pero tomando las decisiones por mi cuenta. Así que este sencillo cambio supone un giro decisivo en mi acontecer diario: no perder de vista, contarle todo y dejarme aconsejar por Él en todo.

Me siento mucho más tranquila sabiendo, como nos transmitieron las misioneras, que tenemos una Familia divina que habita en nosotros y cuida cada pequeño detalle en nuestras vidas.

¡Muchas gracias!

Adelina