CURSO: El misterio de la persona humana. Una visión espiritual y bíblica.

curso misterio de la persona humana una vision espiritual y biblica 1

 

El Instituto Teológico Verbum Dei "San Pablo Apóstol" ofrece durante el año académico 2017/18 el curso: "El misterio de la persona humana. Una visión espiritual y bíblica."

curso misterio de la persona humana una vision espiritual y biblica 2El curso se imparte todos los segundos sábados de cada mes desde octubre a junio.

Va dirigido a creyentes y no creyentes en búsqueda de sentido y de respuestas ante el misterio de la existencia humana.

Todo ser humano busca ser feliz y encontrar un amor autentico, pero también en la vida está el sufrimiento y la sensación de fracasos frente a los ideales. La larga tradición espiritual cristiana y las Sagradas Escrituras nos han revelado muchas verdades capaces de dar respuesta a estas búsquedas.

 

Fechas del Curso 2017/18
14 octubre
11 noviembre
09 diciembre
13 enero
10 febrero
10 marzo
14 abril
12 mayo
09 junio

 

Horario:
09:00 – 10:30 Clases
10:30 – 10:45 Descanso
10:45 – 12:15 Clases
12:15 – 12:30 Descanso
12:30 – 14:00 Clases
14:00 – 16:00 Comida y tertulia fraterna
16:00 – 17:30 Clases
17:30 – 18:00 Descanso
18:00 – 19:30 Seminario
19:30 – 20:00 Descanso
20:00 Celebración Eucarística

 

MATRÍCULA
Semestre: 150 euros
1º Semestre de octubre a febrero
2º Semestre de marzo a junio
Sábados por separados: 40 euros

Existe la posibilidad de asistir becados (precio reducido)

 

Información y Inscripción:
Belén Azorín
Tel: 618138620
Email: Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

 

Testimonio: Jornadas de Puertas Abiertas

 

testimonio jornadas de puertas abiertasFui buscando la sabiduría de Dios y encontré el amor de Padre, la acción del Espíritu y la cercanía de Jesús.

Un amigo me invito a las jornadas de puertas abiertas del diplomado, en el Instituto Teológico Verbum Dei en Loeches. En este momento de mi vida vi muy interesante completar mi formación cristiana. Durante una semana hice todos los preparativos para poder ir a las jornadas, pero por un imprevisto no puede ir, pero Dios me estaba preparando para entrar en su voluntad y llevar El, y no yo, este encuentro de amor. Al mes siguiente lo volvieron a hacer, y esperando en el Señor, emprendí el viaje. Cargada con la mochila de mi enfermedad (hepatitis autoinmune) y con mi realidad (divorciada después de 20 años de difícil matrimonio). Tengo cinco hijos que son mi fuerza para vivir. Y durante siete años había estado completamente apartada de la Iglesia.

Todo lo vivido este fin de semana vino a dar un vuelco a mi vida, en la primera clase ya pensé: este es mi sitio, aquí me quedo escuchando; porque vi que aquello para mí, no era solo una formación sino un encuentro con la sabiduría de Dios. Fueron horas intensas vividas desde el corazón y mis dudas sobre si sería capaz de seguir las clases se desvanecieron en el aire. La cercanía de los profesores y su saber hacer, no solo me llevaron a aprender sino que me abrieron los ojos para entender, aceptar y dar gracias por la maravillosa historia que Dios en su infinito amor ha hecho conmigo.

Cuando entré en la capilla y vi una frase escrita al lado de la Virgen que decía: "te esperaba".  Supe que eso era así, que siempre había estado ahí, esperando este momento, con los brazos abiertos de Madre.

Podría contar tantas cosas que viví, que sentí y que se me iluminaron, pero prefiero invitar a otros a que vayan porque Dios y la Virgen los están esperando.
Solo queda agradecer a todas las personas que hacen posible esta formación porque con su testimonio transmiten el Amor, la cercanía y la fuerza de Dios, porque no es lo mismo dar una clase que vivirla, gracias por todo.

Pilar

 

 

Una espiritualidad impregnada de una sabiduría

una espiritualidad impregnada de una sabiduria

Somos estudiantes de segundo curso de Diplomatura en el Instituto Teológico Verbum Dei San Pablo Apóstol, en Loeches. A medida que pasan los meses estamos más entusiasmados con la opción que tomamos iniciando estos estudios. Cada fin de semana que pasamos en Loeches es un verdadero retiro porque es una inyección de conocimiento de Dios y de fe.

Tenemos la gran suerte de que nuestros profesores son misioneros y misioneras de la comunidad, por lo tanto, sea cual sea la materia, está impregnada de una sabiduría y de una espiritualidad que sólo la da una vida cercana a Dios y una vivencia y experiencia de oración constante.

Este último fin de semana hemos llevado a cabo un proyecto que empezamos a fraguar el curso pasado y, por fin, se ha hecho realidad: jornadas de puertas abiertas. Para nosotros ha sido doblemente especial porque, entre las personas que han querido participar, han estados nuestros tres hijos. Han vivido una experiencia extraordinaria en la que han tenido momentos de clases, oración, convivencia con todos nuestros compañeros y profesores. Han quedado sorprendidos de cuanto han visto y oído y quieren repetir.

Estamos descubriendo esa sabiduría escondida y queremos que otros muchos la puedan encontrar también.

Javier e Inma

 

El Diplomado reaviva la fe y la esperanza

diplomado maria luisaEl "Diplomado en Teología para la Evangelización" me ha abierto a una nueva comunidad de fe con la que comparto el deseo de saber más sobre nuestra fe cristiana y sobre la misión.

Cuando se trata de la fe, siempre la realidad supera las expectativas que tú te habías propuesto. En mi caso, el Señor me ha ido cambiando mis planes desde los inicios y me ha hecho ver que el proyecto de estudiar teología era más querido por Él que por mí.

En el Diplomado hemos podido compartir la vida unos con otros, como un gran regalo que supera todo tipo de amistad humana. Hemos estudiado, dialogado, hemos comido juntos, hemos orado unos por otros en comunidad; nos hemos echado de menos cuando alguno ha faltado, e incluso hemos gozado de la noche, contemplando juntos las estrellas.

El Diplomado reaviva la fe y la esperanza. Experimentas que eres alguien, que Dios cuenta contigo en esta empresa -no estás allí por casualidad-, y que es importante que te prepares para ello.

Personalmente, me he sentido miembro de la Iglesia en estos meses, como nunca antes lo había experimentado, de esta “Iglesia en salida”.  Lo que te aporta el Diplomado, no es solo una formación intelectual -que también-, sino antes de todo, un contagio de fe viva. Esto es lo que te alimenta y te da sentido.

En cuanto al conocimiento que adquirimos, no es sabiduría humana, es divina. En ella reconoces y constatas tu identidad de ser “Hija”, “Hijo” amado de Dios, y experimentas la gran herencia que estas llamado a disfrutar. Dios te invita también a descubrir tu responsabilidad al servicio de una comunidad universal de amor en la que nos ha unido. Depende de nosotros expandir el mensaje del Evangelio para que llegue a todos.

Agradezco a todos aquellos que han hecho posible esta experiencia del Diplomado, creando un clima de fraternidad, de servicio, y de estudio; que no había encontrado antes.

María Luisa

 

Mi experiencia del Diplomado

diplomado maria belenEl Papa Francisco, en la exhortación apostólica “La Alegría del Evangelio”, nos invita a los cristianos a una nueva etapa evangelizadora marcada por la alegría.

Ante esta propuesta, entiendo que la alegría misionera a la que estamos llamados, es fruto de un proceso interior; es respuesta a una vocación que integra nuestra vida humana y espiritual, que se comparte en comunidad. Aprender a comunicar esta alegría al mundo de hoy, fue una necesidad que surgió en mi camino de seguimiento de Jesús; por este motivo opté por estudiar el “Diplomado en Teología para la Evangelización”.

Con estos estudios teológicos, la Fraternidad Misionera Verbum Dei nos brinda la oportunidad de formarnos para una mejor y mayor transmisión de la Palabra de Dios.

La Teología para la Evangelización, amplía el horizonte de la fe a un mayor conocimiento de Dios y de uno mismo. Durante ocho meses de curso compartimos enseñanza, aprendizaje, dudas, tertulias, experiencias, testimonios, amistad y compañerismo, creando verdaderos lazos fraternos; teniendo como fundamento de todo ello la oración personal y la eucaristía comunitaria. El alumno experimenta así, un bellísimo proceso de transformación, renovación y apertura.

Mi experiencia fraterna con esta comunidad, durante el curso, no puede ser otra que de “hogar y acogida”. Los misioneros atienden todas nuestras dudas, inquietudes y necesidades, con actitud de servicio.

La enseñanza recibida en este curso, afianza más mi propósito, como bautizada, a integrar el mensaje apostólico del Papa, en la misión que tengo dentro de la Iglesia. Lo aprendido me ha llevado a un mayor compromiso personal y social en medio los desafíos que vive nuestro mundo de hoy.

María Belén