53 años de poner la mirada en Él

El pasado 23 de Enero, la Comunidad de Barcelona, celebramos el cumpleaños de la Familia Verbum Dei. 53 años de poner la mirada en Él. 53 años de camino, lleno de experiencias y testimonios de la misericordia del Amor de Dios, que han hecho que miles de persones se acercaran a Él. Somos la alegría de Dios, somos su sueño hecho realidad, el sueño de ser signo de Su misericordia y bondad.

En el retiro pudimos compartir con Antonia Mª la importancia del inicio del camino del Verbum Dei y de todas las personas que han sido puentes de luz en tantos lugares del mundo, y que tantas vidas han transformado gracias a que la mirada ha sido puesta en Jesús. De esta manera, empapándonos de su bondad y de su misericordia, el corazón y la vida del verbum se ha propagado por todo el mundo. Y todo gracias a que la vida de la comunidad se ha basado en dar Su Vida, Su Palabra, a Él mismo. Cómo transforma la vida de la persona cuando entras en contacto con Él mismo. Nos libera de todo aquello que no nos deja avanzar.  Y Él entregó su vida al mundo, por Amor, se hizo carne para el mundo, vivió y murió por él. Y quiso quedarse para siempre con y en nosotros. Por eso el carisma de entrega y de vida para con el otro del Verbum ha enamorado a tantas personas.

Este año, de la misericordia, tenemos la oportunidad de volver a acércanos a la Palabra, para desgranarla, empaparnos de ella y hacerla vida en nosotros. Porque está repleta de signos de misericordia y compasión hacia los que sufren, implicándose en la vida del otro y dándonos la mano para que podamos caminar sin hundirnos en la crítica, protesta, consumismo, malhumor, rencor… que acaba matando y quitándonos la vida. Él siempre abre una puerta a la esperanza. Y qué mejor que poder ayudarnos de nuestra comunidad misionera para ser cada vez más Él, más divinos. Y ser misericordiosos, no es algo mágico ni espontáneo, necesitamos de su gracia para vivir la misericordia como opción de Vida.

Y, cómo nos ha recordado Betina, la caridad y el perdón empiezan en uno mismo. La vida es un proceso de misericordia. Y tenemos la suerte de poder saborear y revivir el Amor auténtico en nuestro vivir cotidiano cada vez que dejo que la misericordia de Dios me lleve a inclinarme al otro y levantarme con él.

Ha sido precioso compartir la experiencia vivida en Singapur por Joaquina y Yolanda. Ha sido un testimonio vivo de experiencia de familia Verbum Dei, que me ha impulsado a un compromiso más fuerte en mi Fe y en mi vivencia de nuestra misión.