Testimonio de nuestro misionero camerunés Mitterrand

testimonio de nuestro misionero camerunes mitterrand 1

Os compartimos con gran alegría el testimonio de nuestro misionero camerunés Mitterrand, que fue ordenado diácono el pasado sábado 22 de junio en nuestra Parroquia Nuestra Señora de las Américas en Madrid, por el cardenal y obispo de Madrid, don Carlos Osoro.

testimonio de nuestro misionero camerunes mitterrand 2

Después de 5 años viviendo en Loeches para finalizar sus estudios y ayudar con la formación de misioneros, volverá próximamente a su país para seguir como formador de otros jóvenes llamados por Jesús a consagrar sus vidas a la misión. El mismo nos cuenta su historia vocacional:

testimonio de nuestro misionero camerunes mitterrand 3

Me llamo Mitterrand Soh Fongang, soy camerunés, tengo 38 años y soy el hijo mayor de una familia numerosa.

Desde mis 14 años siempre me he preguntado sobre el sentido de mi vida. Y fue a los 18 que encontré la respuesta: en la persona de Jesús. Y ocurrió al empezar a leer el Evangelio de san Mateo, a medida que lo iba leyendo empecé a darme cuenta que cada vez me encontraba más seducido y atraído por el estilo de vida de Jesús. Su vida estaba centrada en un Amor de calidad y una total entrega por los demás, sin discriminación ninguna, Él sólo buscaba la felicidad de todos.

testimonio de nuestro misionero camerunes mitterrand 4

Descubriendo a Jesús, me di cuenta que delante de nuestras flaquezas, nuestros sufrimientos y pecados, Jesús no se puso a buscar culpables para juzgar y condenar, no... Ante nuestras miserias, Jesús no se quedó indiferente, sino que se comprometió, se llenó de compasión y se puso a dar Palabras de vida, Palabras que regeneran a una vida nueva, libre y fecunda. Palabras acompañadas de vida y gestos concretos para cortar con el mal desde la raíz, sanar y restaurar los corazones. Él pasó su vida haciendo el bien (cf. Hch 10, 38). Descubrí entonces en la vida de Jesús, el verdadero sentido de la vida y de mi vida. Entendí que podría tener todo en este mundo, pero que, si me faltaba el Amor, un amor al estilo de Jesús, no era nada. Sin su amor sería el más miserable de los hombres (cf. 1Cor 13, 1-3). ¡Intuí que Jesús me llamaba a tener un corazón grande en el Amor, un amor sin fronteras, un amor universal! Movido por esta experiencia, entré de misionero hace 15 años y sigo hasta hoy.

testimonio de nuestro misionero camerunes mitterrand 5

En esta línea, sitúo yo lo que es ser misionero diácono. Ser diácono para mí no es un ascenso, tampoco es para gloria personal o para buscar reverencias de los demás, ni tampoco para sentirme como “habiendo llegado”. ¿Llegado a dónde… llegado a qué? ¡Que Dios me libre de la vanagloria y de la soberbia! Ser diácono es abrazar el mismo estilo de vida de Jesús que vino a este mundo no para ser servido, sino para servir y dar su vida por todos (cf. Mt 20, 28). Y en Cristo, tú y yo somos misioneros, mi vida como la tuya es una misión en este mundo. ¡Tú y yo tenemos la misión de dar a conocer a Cristo por medio del Evangelio y esta misión urge!